¿Leche entera, semidesnatada o desnatada?

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¿Leche entera, semidesnatada o desnatada?

Las opciones son múltiples a la hora de elegir qué leche consumir. Leche entera, leche semidesnatada, leche desnatada… Y es que las opciones que la industria láctea nos ofrece están presentes no en la leche, sino en algunos de sus derivados: yogur desnatado, semidesnatado, etc. No obstante, en este artículo el foco se pondrá sobre los tres tipos de leche dominantes del mercado: entera, semidesnatada y desnatada. Pero para ello, hay que explicar primero qué es la nata.

¿Qué es la nata de la leche?

Según la legislación vigente, se entiende por nata en general al producto lácteo rico en materia grasa separado de las leches de las especies animales a que luego se alude, que toma la forma de una emulsión del tipo grasa en agua. En otras palabras, es una fase que se separa de la leche, normalmente por centrifugación a nivel industrial, en la que queda contenida principalmente grasa y algunos tipos de proteína, sobre todo la lactoalbúmina.

Así pues, siempre que se haga referencia a la nata, nos estaremos refiriendo a un producto principalmente graso y con origen en la leche de vaca.

¿Por qué existen tantos tipos de leche?

Existen diferentes tipos de leche para las distintas necesidades de los consumidores a nivel nutricional. Los términos de leche entera, leche semidesnatada y leche desnatada aluden a su contenido en grasa. Así pues, se puede decir que una leche entera tendrá más nata que una desnatada.

Leche entera

Leche semidesnatada

Leche desnatada

¿Qué criterios existen para diferenciar leche entera, leche semidesnatada y leche desnatada?

Según los criterios dispuestos en el Reglamento (CE) nº 1234/2007 DEL CONSEJO de 22 de octubre de 2007 por el que se crea una organización común de mercados agrícolas y se establecen disposiciones específicas para determinados productos agrícolas :

Tipo de lecheCantidad de grasa (g de grasa / 100g de leche)
Leche entera3,50g o más
Leche semidesnatadaEntre 1,5 y 1,8g
Leche desnatada0,5g o menos

Como se puede observar, la leche desnatada no está exenta de grasa, siempre va a tener un porcentaje de grasa residual, ya que eliminarla completamente encarecería mucho el proceso industrial a parte de cambiar drásticamente su sabor, ya que muchos componentes sápidos están disueltos en estas grasas de la leche.

Es por esto mismo por lo que algunos etiquetados de leche juegan a poner 0% de materia grasa, ya que en realidad este número sería 0,5% o menos de materia grasa. Esto se puede comprobar fácilmente en el etiquetado de la leche, en el apartado nutricional, donde podremos observar la cantidad de grasas por cada 100mL de leche. La elección de un tipo u otro de leche dependerá de nuestros requerimientos. Por ejemplo, un individuo con elevado colesterol, consumirá preferentemente leche desnatada para reducir su ingesta de grasas.

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